11 de febrero de 2014

Carta abierta

Hoy desperté con el deseo de decirte tanto, de hablarte y exponerte mi corazón sobre lo importante que eres. Has sido una mujer fuerte, por mucho tiempo estuviste solo contigo, contando solo con las fuerzas que Dios te había provisto. Leí el capítulo sobre la mujer virtuosa y te he encontrado entre las líneas como eres virtuosa y asombrosa. 
Eres fuerte físicamente, te has llevado al límite de lo que se supone para una dama, muchas veces más por necesidad que por deseo propio.
Espiritualmente has caído, si, pero has sabido encontrar el camino y no te has dado por vencida nunca, segura de que en los brazos del maestro se encuentra tu mayor refugio.

Tu entrega a quienes amas, tu familia siempre ha sido lo más importante, por ellos te desvives y has sacrificado mucho de ti, has sabido dar de ti todo cuando has podido porque ellos son tu tesoro más valioso.

Tu papel de esposa lo has asumido superando tus propias expectativas; y las de muchos, que te tildaban de dominante e independiente, has aprendido a ser una esposa no solo amorosa, por lo demás atenta y cuidadora, asumiendo tus roles y dejando que tu esposo asuma los de él.

Nunca he conocido una persona más empática que tu, siempre tratas de ver el lado bueno de las cosas, cuidas bien tus palabras para no ofender ni lastimar los sentimientos de nadie, a veces me enojo contigo porque quieres justificar las acciones de todos, es como si siempre te pusieras en los zapatos de los demás, pero al final entiendo que es por tu buen corazón.

Me empalagas en ocasiones con tu cariño y tu amor, tal como lo haces con quienes te rodean, es como si quisieras que cada gesto, palabra y afecto demostrará lo mucho que les amas y lo que significan en tu vida.

Si, definitivamente eres una mujer maravillosa, llena de luz, de gracia y de belleza externa pero tu mayor belleza viene de tu corazón. Te respeto y aplaudo la mujer en la que te has convertido. Nunca olvides lo valiosa y fenomenal que eres, que nadie nunca ponga en duda el valor que Dios puso en ti y que sobre todas las cosas nunca dejes de reconocerte y de amarte por sobre todo y sobre todos.

Sinceramente, de quien más te ama y siempre te amará.

Para:          Mayeli Rodriguez

De:             Mayeli Rodriguez