11 de diciembre de 2013

Refinada como el oro

Para que sometida a prueba vuestra FE, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, Gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo”. 1Pedro 1:7

La purificación del oro se hace a través del fuego, se funde en horno para ser derretido a altas temperaturas, toma forma a través de golpes y esto hace que el oro llegue a ser hermoso, resplandeciente y adquiera gran valor.

Alguna vez has pasado por un horno de dolor, de aflicción, de pruebas, y es justamente en ese horno donde como los jóvenes hebreos nos encontramos con Dios, nuestro corazón se abre para escuchar su voz y nos aferramos a él con fé.

Puede que hoy Dios esté haciendo una obra especial en tu vida, refinandote como el oro. El proceso es doloroso porque incluye quitar cosas y personas a las que te has aferrado, pero Dios no te abandonará y al igual que el oro no excede nunca de la temperatura, Dios jamas permitirá que estes en el horno de la afliccion mucho mas tiempo.


Confía que al final podrás declarar con gozo que lo más valioso que te queda es el tesoro de la fé.

Mayeli Rodriguez

28 de noviembre de 2013

Un día para agradecer

He visto y escuchado personas criticar el hecho de que en RD se copie el famoso Black Friday día siguiente después de Thanksgiving, donde hay rebajas en los comercios en preparación para la época de regalos que se avecina. Si bien es cierto que la transculturización ha traído consigo mucho de la cultura Estadounidense; para mi es más cierto aún que cuando algo es bueno, efectivo, y resultará para bien debería ser bien recibido. Para cerrar el tema del Black Friday agrego que aunque los "especiales" de aquí no sean como en USA de 50 y 70 % de descuento, si es bueno que al menos los comercios ofrezcan descuentos, que no caen nada mal para cómo está la economía.

Volviendo a lo que quiero plasmar aquí, es que hoy se celebra Thanksgiving o Día de Acción de Gracias, haciendo un poco de historia: 


En 1620 los peregrinos viajaron desde Inglaterra a las Américas en el barco Mayflower y desembarcaron en Plymouth. Los indios nativos de Massachusetts los recibieron amistosamente y para celebrar que habían logrado sobrevivir un invierno muy duro y que tenían una abundante cosecha que les ayudaría a enfrentar el siguiente, los peregrinos organizaron una gran cena . Invitaron a los indios nativos para agradecer su ayuda. La primera celebración de acción de gracias duró varios días. Tanto los indios como los peregrinos compartieron alimentos, bebidas y diversión.

Hoy, este día es una jornada de agradecimiento por las bendiciones recibidas, todos los días "deberíamos" agradecer a Dios por todo aquello con que hemos sido bendecidos, pero seamos honestos, no todos los días lo hacemos. Para mí esto es como el día de las madres/padres/mujeres/etc, siempre deberíamos expresar lo mucho que les amamos y sin motivo regalarle un presente, pero la verdad es que no siempre lo hacemos, el hecho de que exista un día solo para agradecer debe ser especial motivo para recordar lo bueno que Dios ha sido con nosotros.
Su bondad y misericordia ha sido mi mejor aliado, es por eso que hoy quiero compartir con ustedes mi lista de agradecimiento por este año.

Gracias señor Jesús:

1.              Por la bendición de tener salud.

2.              Por mis padres, llenos de salud y vigor. Mi padre que con solo escuchar su voz alegra mis días y mi madre y su amor inefable e inagotable,

3.              Mis hermanos, a quienes amo y valoro cada día más. Mi hermana mayor Vimary, su ejemplo de vida siempre será mi modelo, Wilkin y su entrega a la causa de Dios me inspira cada día. Gendri y su determinación a cumplir su sueño me hace inflar de orgullo de mi little bro, Anajai esa hermana que me regalo la vida, su madurez y su determinación me hacen amarla siempre.

4.              Por la más grande bendición recibida este año, mi maravilloso esposo, un hombre lleno de virtudes, amor y dedicación. Quien me ha demostrado el verdadero significado del compromiso, el amor y el respeto. Hoy me doy cuenta que le amo cada día un poco más y todo lo que hemos recibido como resultado es gracias a ti mi señor.

5.              Mi mejor, única y gran amiga Jonorys, quien a través de los años me ha demostrado que su amistad es y siempre será sin fronteras e incondicional.

6.              La bendición de contar con tanta gente bella a mi alrededor, tu sabes quienes son señor, gracias por ellos, por cuidarlos, por no haber perdido a nadie este año.

7.              Gracias padre por quitar de mi vida aquellas personas que entendías no hacen bien en mi vida, se que el proceso fue y será doloroso pero solo tú sabes lo que me conviene.

8.              Con trabajo me has bendecido y a mi esposo también, y nuestras necesidades están cubiertas. Gracias señor.

9.               Por toda mi familia, mis abuelos maternos que han sobrepasado una etapa difícil con su salud, mi abuela paterna llena de alegría que me contagia de solo verla ó escucharla (igual que mi padre), mis tíos, primos, y de manera súper especial mis sobrinos; Liz Marie, mi niña de los risos y su hermosa sonrisa, Wilbert mi principito, mi primer sobrino como te amé y te amaré siempre, Wayner mi pequeño genio salió tan inteligente como su tia. Weyder has llegado para alegrarnos el año, has sido una bendición mi hermosura, esos tesoros que han llegado para alegrarme el corazón, increíble como sus mini besitos y sus te amo me llenan de alegría, gracias señor Jesús por ellos, cuídamelos siempre padre mío.

10.           Por aquello que aun no he recibido porque aun no es el tiempo, por eso también te doy gracias, porque tú en tu infinita sabiduría has sabido darme a tu tiempo todo lo que necesito.

Por esto y mucho mucho más, ¡¡GRACIAS SEÑOR!!

 








24 de octubre de 2013

Valorando

En  la vida, todo se trata de el valor, a veces de lo que tienes, otras de lo que no tienes. Puede que a primera leída pienses en lo monetario; pero a lo que me refiero va mas allá, hablo de esos minutos compartidos con alguien que amas, de esa hora que te dedicas solo para ti, para leer, para mimarte, para consentir el espíritu.

Mucho de lo que sé acerca del valor lo he aprendido a fuerza de experiencia un tanto difíciles, pero si hay algo que siempre tengo presente es valorar la calidad mas que la cantidad.

Todo lo muy bueno ha sido siempre poco y raro, porque no se valora mucho lo que existe en abundancia, cuando las cosas se alargan se le pierde el gusto, cuando no cuestan también. 
En vez de que algo sea gigante pero hueco, vale más ser pequeño y sólido, que valga la pena, que se disfrute el tiempo que dure aunque sea poco, como los libros que a veces se estiman por su tamaño, como si hubiesen sido escritos para ejercitar el brazo, cuando su fin verdadero es fortalecer la inteligencia. 

Es un vicio de el ser humano querer abarcar mucho, que al final pienso que es no abarcar nada, porque de pequeños momentos se disfruta la vida. Vivo la vida en un vasito cuando tengo el chance de comprar mi helado favorito, en una foto cuando mis sobrinos sonríen para mi cámara, en una llamada cuando hablo con mis hermanos, en unas horas cuando tengo el chance de compartir con mis padres, en un Te amo de mi esposo, en una hora dedicada solo para mi. La vida se vive en aquello que disfrutas y que nunca tendrá precio.

Me enamoré de un Príncipe

Esto lo escribí el día de mi boda, hoy lo comparto con ustedes:


Ella sonreía y él se enamoraba, cruzaban miradas como cuando llueve bajo el sol pero aun cuando el sentimiento era real, para ellos aun no era el momento, el tiempo del amor se encontraba en lejanía porque sus vidas vivirían para reencontrarse tiempo después.  

Año tras año como quien lleva un ritual de vida, llevaba una ofrenda de amor decorado con hermosa palabras que le hacían recordar a ella que el amor eterno que él sentía por ella, ese mismo amor que había crecido cada año un poco más. Envuelto en hojas de flores su damisela devolvía la ofrenda entendiendo que su corazón aun no estaba listo para amarlo y sus pies seguían débiles para recorrer el camino que recorrerían juntos.

El espero, ella descubrió que el amor que había dejado no podría encontrarlo en nadie más que fuera su príncipe. Una vez más el puso corazón, entrego su ofrenda de amor con la fe de quien espera una oración contestada, había llegado el tiempo y fue allí donde seis años después su historia de amor al fin comenzó...



8 de octubre de 2013

Nueva rutina

Un tiempito sin escribir por aquí, pero hoy a pesar de todo el ajetreo en el que me encuentro quise sacar un momentico y hacerlo,

Hace días pensaba en que siempre he querido hacer ejercicio de manera continua pero siempre pasa algo que hace que no continúe. A principio de año lo estuve haciendo por los dos primeros meses, luego con el afán de la boda se me hacia corto el tiempo, luego me casé y en lo que me acostumbraba a la nueva rutina se me complicaba, después vino la mudanza y con él, el hecho de que no tengo ni gimnasio ni el jardín botánico cerca (si, lo se EXCUSAS Y MAS EXCUSAS).

El punto es; que luego que me mudé pude ver personas que caminan en los alrededores del residencial donde vivo ahora, así que me decidí a comenzar a correr todos los días en la mañana, se lo comenté a mi esposo y se animo a acompañarme. 

Antes de iniciar esta rutina había días que se nos hacia tarde para estudiar la lección, así que orábamos y nos íbamos y luego estudiábamos, pero ahora es diferente porque primero nos ejercitamos espiritualmente y después físicamente.

Una APP que se llama Running de Nike nos ha ayudado mucho a ver la cantidad de millas que corremos, el tiempo y las calorías que quemamos, ME ENCANTA!!

Es un gran esfuerzo el que tenemos que hacer ya que implica levantarnos a las 5am para que nos de tiempo, pero vale el esfuerzo, ya que todo esto ha hecho un gran cambio en nuestras vidas, nos sentimos con mas energía durante el día, estudiamos la palabra siempre, compartimos un nuevo habito juntos y estamos haciendo ejercicio :D

Hace algunos días dije que empezaría a vivir con propósito y estoy haciendo pequeñas cosas que me están llevando hacia cumplir esa meta. No se si mañana logre cumplirla o la próxima semana, se que solo por HOY viviré una vida con PROPÓSITO.

3 de octubre de 2013

Cuando te beso...

Cuando te beso, 
todo un océano me corre por las venas, 
nacen flores en mi cuerpo cual jardín, 
y me abonas y me podas soy feliz , 
y sobre mi lengua se desviste un ruiseñor, 
y entre sus alitas nos amamos sin pudor, 
cuando me besas.. 
un premio Nóbel le regalas a mi boca. 

Cuando te beso, te abres y te cierras como ala de mariposa, 
y bautiza tu saliva mi ilusión, 
y me muerdes hasta el fondo la razón, 
y un gemido se desnuda y sale de tu voz, 
le sigo los pasos y me roba el corazón. 

Cuando me besas, 
se prenden todas las estrellas en la aurora, 
sobre mi lengua se desviste un ruiseñor, 
y entre sus alitas nos amamos sin pudor, 
cuando me besas.. 
un premio Nóbel le regalas a mi boca. 

Cuando te beso.. 
tiembla la luna sobre el río y se reboza.
**Juan Luis Guerra**

27 de agosto de 2013

NAJAYOVELA :: UNA PARIGUAYA EN APUROS

Si no entiendes de que se trata esto debes leer el post anterior:
http://mbrodriguez.blogspot.com/2013/08/damisela-en-apuros.html


UNA PARIGUAYA EN APUROS CAPITULO I Por: Mayeli Rodríguez
No era un jueves común. Era el jueves que habíamos esperado con la más grande emoción pues ese día abordaríamos los autobuses para dirigirnos hacia nuestro más que anhelado destino: El Campamento de Najayo. Para muchos; incluyéndome, sería nuestra primera experiencia acampando “de nuestra cuenta” porque iríamos allí sin nuestros padres. Solo contábamos con la "supervisión" de una banda de amigas adolescentes más apoyadores que abuelo primerizo. En todo el camino íbamos gozando y cantando y al llegar al badén del rio un repentino e intenso silencio reinó en la guagua. En ese momento supe que nos estábamos acercando a nuestro apreciado lugar. No habíamos bien pasado nuestro acuoso badén cuando volvimos a la carga a aplaudir y vocear a todo pulmón. Llegamos al campamento y todos queríamos saltar despavoridos, pero teníamos que orar antes. Por más corta que fuera, esa era la oración más larga del mundo para mí. Nos bajamos como echando carreras y nos recibió ese olor a hierba y playa!! Por fin estábamos allí!! Una vez fuera de nuestro encierro de cuatro gomas, nos instalaron en las casetas. A uno de los dirigentes se le ocurrió la gran y maravillosa idea de asignarle una caseta a una banda de 6 adolescentes. Imaginen este reperpero! Corrimos sin parar a la caseta que nos esperaba con aquella fragancia tan característica de esas históricas habitaciones. La repartidera de las camas no se hizo esperar. Un constante cuchicheo y risas resonaban por todas partes. Estábamos emocionadas y felices!! Melody, una de las chicas que era considerada por todos como la más atrevida y con mayor experiencia, mandó a callar a todas y lanzo una pregunta crucial activando algo dentro de nosotras: “A ver mujeres ¿Con quién cenaran en la cena del sábado? Al instante el índice de chiviriqueria aumentó al cien por ciento y Sabrina reaccionó soltando una carcajada y con voz picara respondió: “Bueno! Yo tengo eso amarrao hace mucho”. Todas explotaron en una risa y una habladera que parecía no poder parar. Yo permanecí algo indiferente a la pregunta arrojada y pensé en mis adentros ¿Y cuál es el alboroto por cenar con alguien? Qué tiene eso de especial? Melody, percibiendo mi silencio, miro hacia el camarote de arriba donde yo me encontraba arreglando lo que sería mi espacio de descanso por los próximos días, y me preguntó; Preguntó: “Con quien cenaras tú? Mi respuesta delato la condición que ya me era imposible de ocultar, dejando al descubierto que era más pariguaya que el pariguayo guillao de tiguere: “Yo? Con el primero que me invite! Nunca imagine que esta expresión tendría el poder mágico de viajar por el espacio y dar inicio a una historia de amor muy especial... de esas que nos atrapaban sin darnos cuenta en tan solo un fin de semana en el extrañamente “paradisíaco” Najayo…

UNA PARIGUAYA EN APUROS CAPITULO II Por: Mayeli Rodríguez
Ya estábamos listas y acomodadas en nuestra caseta.
Desde nuestra “habitación cinco estrellas”, se podía percibir el sonido maravilloso del cantar de las olas que con su vaivén se hacían cercanas luciendo tan emocionadas como nosotras. Era casi irresistible el deseo de salir un rato a pasear y empezar a disfrutar lo más pronto posible de la belleza que nos brindaba aquel lugar, así que nos dispusimos a salir.
La tarde transcurría fresca. Empezamos a caminar entre risas y bromas interminables. Las casetas empezaban a liberar poco a poco aquella multitud peculiar de jóvenes y señoritas. Mientras explorábamos el entorno, decidimos detenernos y sentarnos un rato en los banquillos rústicos que formaban un circulo irregular y que invitaban al dialogo despreocupado, rodeados de árboles y con una vista abierta al mar, donde podías sentir una brisa suave y refrescante que venía de los cuatro puntos cardinales que al hacer confluencia se colaba juguetona en nuestros cabellos.
Esos banquillos eran como un lugar encantado donde se producían con facilidad encuentros de chicos y chicas que eran atraídos a él magnéticamente. Mis amigas y yo hablábamos con el entusiasmo que caracterizan las conversaciones de un grupo de chicas adolescentes, cuando empezaron a acercarse otros jóvenes que parecían haber salido también a dar su paseo de “exploración”.
Entre ellos había un joven que pertenecía a mi distrito. No lo conocía. Realmente solo había alcanzado a verlo de lejos en una que otra actividad. Lo miraba disimuladamente haciendo un esfuerzo por distinguirlo, ya que no sabía si era él o era su hermano gemelo, con el que precisamente Sabrina (la que ya tenía lo suyo amarrado) cenaría en el banquete de parejas.
El “gemelo” se acercó y me dijo: “Hola, ¿Sabes quién soy?” Y yo, confiada en que mi proceso de observación e identificación de rostro había tenido éxito respondí: “Claro! Tú eres Luís José”.
La expresión de su cara denotó automáticamente mi error y con rapidez contestó: “NO, yo soy José Luis”.
Ok… pensaba en mis adentros. Definitivamente se había producido un pequeño fallo técnico en el orden de los nombres! Y solo acerté a decir: “Ups! Perdón!!
El, al notar mi cara de “apuro”, quiso aprovechar el incidente de asignación de nombres y sin perder más tiempo me dijo rápido y en corrido: “No hay problema, por lo linda se te pasa. Por cierto, ¿Quieres cenar conmigo el sábado?
Wao! Eso sí que fue rápido!
Fue una conversación corta, sin rodeos, algo accidentada, pero él estaba seguro a lo que iba. Y para su suerte, yo también estaba segura de la respuesta que daría si alguien me hacia “la gran pregunta”. Y sin pensarlo dos veces, ignorantemente di la respuesta esperada: “Ok, sí”
Y eso fue todo. Luego, sonrió y se alejó. Pero esta vez no se fue solo. Ahora mi “SI” le acompañaba.
Yo volví a la conversación con mis amigas que observaban la escena con disimulo irreverente. Se miraban entre si y reían a carcajadas al comprobar que definitivamente le había dicho que “SI” al primero que me había invitado. Yo aún no le veía cual era la gran importancia que se le daba al asunto pues para mí eso de escoger bien con quien ir a la cena en parejas del campamento no tenía la relevancia y expectativa que ellas le daban. Por lo menos, no lo hacía en ese momento. Pasamos de estar sentadas en los banquillos de cemento a estar acostadas en la grama mirando al cielo. Se nos veía relajadas. Parecíamos una foto de esas que venían impresas al final de las libretas para cartas románticas. Estábamos allí charlando y riéndonos y contando historias, cuando de repente llegaron como avalancha cinco chicos y empezaron a conversar con nosotras.
Estar recostada en aquella cama verde y natural, me permitía tener una visión panorámica de los chicos que estaban frente a mí. En ese momento me di cuenta que uno de los jóvenes visitantes no dejaba de mirarme. Yo, pariguaya al fin, esquivaba esa mirada profunda de ojos castaños que me observaban tranquilos y me hacían sentir vulnerable.
En cuestión de segundos, ya las cosas no estaban iguales. Algo dentro de mí empezó a inquietarme. La hierba parecía haber subido su tono de verdor, la brisita se sentía más agradable, el mar parecía más azul y por segundos todo el ruido de las conversaciones y las risas que me rodeaban parecían ponerse en “MUTE”.
Era oficial: Su mirada había cambiado mi tarde. Fue acercándose amistosamente mientras se presentaba al grupo. Con toda discreción se sentó en el banquillo que estaba próximo a mí. Al sentirlo más cerca, comprobé lo mucho que me agradaba que la distancia entre él y yo ahora fuera más corta. Aquel joven de ojos castaños y porte varonil se agachó hasta donde estaba acostada y se acercó aún más extendiéndome su mano con gesto principesco y la intención marcada de decirme algo. Ya para ese momento, mi corazón de pariguaya había decidido latir a paso doble…

UNA PARIGUAYA EN APUROS CAPITULO III Por: Mayeli Rodríguez
“Hola soy Ángel”. Dijo. Nunca olvidaré esa voz. Y como si de estar delante de un “ángel” se tratara, quede frisada por un segundo. Salí rápidamente de mi estado hipnótico y respondí: Mayeli, un placer. Mi hablar fluido desapareció completamente en ese momento limitando mi participación en aquel diálogo a responder sus preguntas: ¿De dónde eres? Qué haces? En qué caseta estás? Así transcurría nuestra primera conversación, entre sus preguntas y mis respuestas, rodeados de mis amigas y sus amigos. Dos completos desconocidos hablando de sus vidas, de trivialidades, riéndonos de cualquier cosa, buscando conocernos mejor. Parecía que solo teníamos cinco minutos conversando pero la verdad era que llevábamos toda la tarde allí, pero nos dimos cuenta del tiempo cuando nos vinieron a avisar que debíamos despedirnos pues era hora de alistarnos para ir a la capilla. Me agradó conocerte Mayeli. Nos vemos más tarde? Sí? - Dijo con su voz encantadora. Sí, nos vemos más tarde - Respondí haciendo eco a sus palabras. Desde ese día mi agenda y actitud para el campamento pasó de pensar en solo estar con mis amigas, caminar con ellas, reírnos y pasarla bien como siempre lo hacíamos, a estar preocupada por la ropa que me iba a poner, como peinarme y pensar en el momento cuando volvería a hablar con Ángel. Para la próxima vez que lo volviera a ver, quería asegurarme de llevar el cabello bien arreglado y de ir bien vestida, aunque pensaba que en el momento que me conoció yo estaba despeinada y con ropa deportiva y aún así se había interesado en mí. Tiempo después, él mismo me confesó que ese estilo "descuidado" y natural fue lo que más atrajo su atención al verme. De todas formas, me arreglé esa noche con más detalle y cuidado del que anteriormente tenía planeado. Dados los últimos toques, todas las chicas de mi caseta nos dirigimos a la capilla. Yo, PARIGUAYA al fin, no quería dar a notar que mi mirada lo buscaba con interés entre todos los jóvenes allí presentes. Para apoyarme en mi búsqueda, mis amigas, miraban a su alrededor y así poder ubicarlo entre la multitud de jóvenes, pero sin éxito alguno. Ya pensaba que él no había ido a la reunión de la capilla, cuando como salido de la nada, se acercó y se sentó a mi lado. El no era el típico joven conquistador. Era algo reservado y tímido en realidad, pero esa forma peculiar de ser me resultaba atractiva hasta el punto de provocar que sintiera las famosas "maripositas en el estomago" cuando estaba con él. Desde ese día siempre estábamos juntos. Cada toque de campana anunciaba más que la próxima actividad. Su sonido era un llamado a una nueva cita donde nos encontraríamos otra vez. Íbamos juntos al comedor, a las reuniones de la capilla o nos sentábamos en los banquillos rústicos donde nos habíamos visto por primera vez. Nunca fui de mucho hablar con chicos, pero entre nosotros había un química especial que permitía que sin prácticamente conocernos, pudiésemos pasar horas conversando. El campamento se había convertido en una experiencia inesperadamente hermosa. Un transcurrir de horas agradablemente compartidas con él… hasta que llegó el sábado. Durante toda la mañana mantuve el temor de que él me buscara y mencionara la cena de esa noche y más terrible que llegara el instante de enfrentarme a la propuesta de ser su compañera para el magno evento. Yo ni siquiera había vuelto a hablar con José Luis, el “gemelo no identificado” y para esa hora ya había comenzado a entender porqué las chicas le daban tanta importancia a escoger bien con quien irían a cenar y la emoción que representaba ir acompañada de alguien que te agradara. No me resultaba para nada “emocionante” el imaginar pasar dos horas de esa noche compartiendo con alguien con quien no sentía esa química amistosa o por lo menos con quien conversar sobre algún tema o interés en común. Ya lo veía venir… serían las dos horas más largas de mi vida!! Ahora entendía con toda claridad el afán mostrado por mis amigas de arreglarse y estar lindas la noche del sábado. Era todo con el propósito de estar bellas al compartir la especial velada con esa persona escogida. Estuve toda la mañana en la capilla con mis amigas, pero no había visto a Ángel. Hubo un receso y fuimos dos de mis amigas y yo junto a otras chicas que conocimos allá y nos sentamos a la sombra del viejo árbol que estaba en el área verde cercana a la capilla mientras mirábamos el mar. Este por mucho era mi lugar favorito de todo Najayo. Empezábamos a relajarnos cuando sentí que alguien se acercaba a nosotras. Era Ángel. El se unió y de inmediato empezamos a conversar y a reírnos. El era muy chistoso, pero admito que todo lo que él decía tenía en mí un efecto especial ya que me reía hasta de sus chistes más tontos. Unos minutos después las chicas se marcharon a la caseta y yo seguí hablando con él y riendo, pero esta vez mi risa se presentaba vestida de nervios e incertidumbre. Por primera vez desde que lo conocí no quería quedarme allí, a solas con él. Quería evitar que se creara el contexto favorecedor que diera paso a la temida pregunta. Teníamos siempre tanto que decirnos, pero un instante de silencio casi sincronizado nos sorprendió y ya fue inevitable evadirlo. Ángel, me miró a los ojos y con voz decidida y amable me hizo la dichosa pregunta que en otras circunstancias, hubiese anhelado escuchar de él: ¿Quieres cenar conmigo esta noche? Me encantaría ser tu acompañante. Tal como el momento cuando lo conocí todo cambio a mí alrededor. Pero esta vez, en sentido contrario. La hierba no lucia tan verde y el mar, tan inquieto como, yo ya no se veía muy sereno. No podía ni respirar cómodamente. Arrepentida de haber dado una apresurada y ligera respuesta al primer proponente, me reclamaba a mi misma: ¿PORQUE LE DIJISTE QUE SI AL PRIMERO QUE TE INVITO? Estaba realmente en apuros…

UNA PARIGUAYA EN APUROS CAPITULO IV - FINAL Por: Mayeli Rodríguez
Cuanto deseaba que las circunstancias fueran diferentes!! Pero lamentablemente ya le había dicho que si al primer chico que a pesar de ser "gemelo" ni siquiera lo había visto dos veces. Tomé un respiro. Lo miré y mis ojos le anunciaban el dolor con el que le daría mi respuesta: “Ya acepté cenar con otra persona.” Su rostro manifestó la sorpresa inesperada que le provocara aquella noticia. Queriendo mantener la postura inerte de aquel que no ha sido conmovido respondió: “No hay problema, lo entiendo”… Pero realmente no parecía entenderlo. Me pareció que su semblante cambio de color, y la luz de sus ojos castaños se había apagado. Sentí cómo mi respuesta lo había herido. Yo también lo estaba. Mi mente quedó en blanco. No tengo registro cierto si luego nos dijimos algo más o en qué instante nos despedimos. Me fui a la caseta en piloto automático. Recostada en mi cama escuchaba las risas y las voces emocionadas en vísperas de celebrarse la esperada velada. Debo haber dormido por un rato… Quizás así busqué escapar de ese instante amargo. Así estuve, como desconectada de todo hasta que llegó la “Puerta del Sol”, perdón, quise decir, la puesta de sol. Todas las chicas se apresuraban risueñas a prepararse a sus casetas con mucha algarabía. Las camas se llenaron de trajes, panti medias y zapatos. Algunas se ayudaban entre sí a arreglarse el cabello, otras estaban en toalla, con sus gorritos de ducha protegiendo sus anchoas, listas para darse un baño. Todas se movían en el reducido espacio con la urgencia que lo hacen las hormigas obreras en verano. El segundo baño era de perfume. La mezcla de todos esos olores creaba una nueva fragancia que inundaba el aire dentro de la caseta y que a mi entender debía llamarse minimo: “J'aime mon partenaire ce soir (Amo mi pareja de esta noche). También me alistaba. Pero mi ánimo parecía estar en un rincón del suelo abrazado de mi enorme insatisfacción. Al menos ellos dos si se entendían. Mis amigas que me veían tan triste, estaban al tanto de todo lo que había pasado, pero como siempre, no hubo reproches, ni recriminaciones por mi apresurada decisión. Me sugerían que hablara con el primer chico que me había invitado y que le dijera simplemente que en verdad prefería no cenar con él. Por terrible que me sintiera no tenía intención de seguir su consejo. Siempre he tenido un alto sentido del compromiso y entendía que buscar al "gemelo no identificado" a menos de dos horas del inicio de la velada y decirle “Oye, después de todo no cenaré contigo”, definitivamente no era una opción... Terminé de arreglarme y subí a sentarme en mi cama, desde donde observaba cómo las demás chicas se alistándose emocionadas y se daban los retoques finales. No tenía ganas de salir. Las miraba, pero mi mente no dejaba de repetir como una grabadora rayada la imagen de la expresión que había en la cara de Ángel cuando le dije que no podía acompañarlo a la cena.
En medio de todo el reperpero de mujeres y el cruce de peines, espray para el cabello y coloretes, de préstame tu blower o ¿Alguien tiene una plancha? y demás familiares, no me percaté que Melody no estaba con nosotras. Había estado inmersa en mis pensamientos, cambiada y maquillada pero sin un ápice de alegría cuando Melody, a voz en cuello, haciendo que todas se callaran como por arte de magia, me hizo salir de mi transe de tristeza diciendo: “Mayeli, baja de ahí juye que ya te resolví tu problema! Acabo de hablar con José Luis, el gemelo y le dije que no cenarías con él y fui donde Ángel y le dije que tu cenarías con él, que te espere! Por primera vez presenciaba un verdadero milagro de la naturaleza al ver a tantas mujeres juntas en una caseta estar silencio. Todas me miraban esperando conocer mi respuesta ante la osadía de Melody. Un torbellino de emociones invadió todo mi cuerpo. Por un lado sentía mucha alegría con solo pensar que cenaría con Ángel. Una gran parte de mi sentía gratitud pero también enojo por el arrojo de Melody de ir a hablar con el "gemelo" que a esas alturas debería estarse preguntando qué haría ahora que se había quedado solo esa noche. Rompí el helado silencio y le dije con voz de reclamo: ¿Por qué hiciste eso? Ella, desde una posición menos evidentemente menos apurada que la mía me respondió con voz despreocupada: “No entiendo tu drama. Era simplemente decirle al "gemelo" que no y a Ángel que sí.” Pero para una Pariguaya adolescente como yo, era muy difícil sentirse atrapada en medio de este drama donde la atracción amorosa y el deber del compromiso parecían ahogarme. Bajé de la cama de un salto y sin pensar si llevaba conmigo el glamur necesario para galantear en tan esperada noche, salí de la caseta en busca del “gemelo plantado”, con tal determinación que por primera vez no lo confundí como siempre lo hacía. El estaba cerca de la capilla junto al grupo de amigos con que lo había visto el fatídico día en que le dije que lo acompañaría a la cena. Había un grupo de chicas que los acompañaban. Me acerqué con prudencia, y le pedí que me concediera un minuto. Con la forma de hablar que caracteriza a una “Pariguaya apurada”, no lo deje hablar y comencé rápidamente a pedirle disculpas y a explicarle que lo que había hecho mi amiga nada tenía que ver conmigo, que no se lo había pedido yo, que no le hiciera caso. Cuando pude hacer una pausa para tomar un poco de aire y seguir presentando mi carretilla de excusas al chico que creí ofendido, él, con una mirada picara y sin cara de enojos y mucho menos de preocupación me dijo: “No te preocupes, eso no es nada. Además, ya yo resolví.” Increíble!! Yo tan preocupada por él, angustiada y cayéndoseme el mundo encima y él muy relajado, no le dio la mas mínima importancia a lo que había ocurrido. A pesar de que él no estaba molesto, yo sí continuaba enojada con Melody. Así que dejé a mi “liberado” proponente atrás y caminé a la caseta con el arsenal de reprimenda que le diría, pero cuando llegue, ella ya no estaba. Se había ido con su galán; que por cierto era uno de los amigos de Ángel viniendo a mí la idea de que todo su afán también era para que disfrutaramos esa noche encomplinchadas entre amigos. Ya se me había quitado todo deseo de salir, asi que sin pensarlo mucho me quité el vestido, me desbarate el peinado y me puse la pijama y me acosté. Mi noche encantada había llegado y no podía ser peor!! Me quedé mirando al techo, escuchando como los demás disfrutaban afuera, y mi mente divagaba en todo lo que había pasado. Me debatía entre un pensamiento y otro. Los pariguayos podemos ser bastante analíticos. y olvidarme de eso y salir a disfrutar. Al cabo de un rato, llegué a la conclusión que pasaría mucho tiempo antes de que pudiera pasarla tan bien en otro campamento. Pensé que tantos maravillosos momentos vividos no podían echarse a perder por un disgusto como ese. Es cierto que no compartía la manera cómo Melody había decidido resolver las cosas, pero al final entendí que ella lo había hecho la mejor intenciones de que yo disfrutara esa noche tanto como ella. No me tomó mucho tiempo volverme a alistar, pero esta vez con la ilusión y el entusiasmo de salir a buscar a Ángel. Y como cenicienta transformada por un hada madrina, me despojé de la pijama y me arreglé ahora con el propósito de encontrarme con mi príncipe de ojos castaños y voz varonil. Salí por fin de la caseta y empecé a caminar. Y allí estaba él sentado en el mismo banquillo de rústico aspecto donde días atrás nos habíamos conocido. Al verme se puso en pie. Las luces de mi amado Najayo se volvieron opacas ante la brillantez de nuestras miradas al encontrarse. No era necesario dar explicaciones. Aunque los dos sabíamos que al siguiente día se acabaría nuestra estadía en aquel maravilloso lugar, al menos por esa noche disfrutaríamos el hecho de al fin poder estar juntos. Como gentil caballero extendió su brazo y me sonrió. Caminamos juntos o talvez flotamos hacia nuestra cita esperada. Fue una noche realmente mágica. Estábamos en medio de muchas otras personas, pero sentíamos que esa noche, Najayo se vistió de gala solo para nosotros♥
FIN

NAJAYO DE LOS MIL RECUERDOS

Hace algunas semanas mi hermosa amiga Adamaris Tiburcio le dió por lanzar una fotografía con un texto que hacia remembransa a un Campamento llamado Najayo. Este campamento de jóvenes fue durante muchos años lo que hoy llamamos "el lugar de las grandes historias" porque allí vivimos y compartimos muchos gratos momentos. Este campamento fue remodelado (o destruido y lo volvieron a hacer; como quieran decirle) y es por esto que mi Ada hermosa se sintió atraida a escribir esto:

Había pasado mucho tiempo desde la última vez que estuve allí... Recuerdo como se veía el viejo campamento quizás tan bien como lo recuerdas tú. Pienso en la vista de un mar azul profundo que pintaba con encanto los ojos de todos y que nos daba la bienvenida con su brisa de sal. Al sentirlo, te dabas cuenta que estabas en “Najayo”… Con su campo abierto y sus árboles perimetrales. Con escasos banquitos rústicos de cemento, con su enorme capilla sin paredes y su peculiar campana. Con sus casetas pobladas de rígidas camas de palo. Recuerdo bañarme y lavarme los dientes con el agua más salobre que he probado. Pienso en el comedor y sus mesas de banquetas compartidas, albergando la calidez de sentarnos uno pegadito al otro. Era algo así como un lugar mágico, no por ser exuberante en belleza o bien cuidado, más bien porque de alguna manera convertía cualquier evento en un suceso memorable para el recuerdo. 
No ibas al campamento de Najayo a estar cómodo o descansar relajado. Ibas a vivir experiencias, a reír, a llorar, a declarar tu amor en una serenata, a hacer comedias y sociales inolvidables, a comer el mismo menú de cada campamento, a acostarte tarde o amanecer jugando, cantando y conversando entre risas.
A la hora de dormir, siempre alguien se caía de la cama, pero nunca descubríamos quien era porque se subía al colchón tan rápido que siempre le ganaba a la velocidad de la luz!
Siempre me tocaba compartir la habitación con una señora de un carácter no más rígido que su expresión facial y que vivía sermoneando a todos hasta por respirar. La misma doña que se quejaba de las risitas incontrolables y el cuchicheo que se generaba de manera automática al apagarse las luces de la caseta, y que se bañaba en la playa en faldas anchas, dique porque ella no había ido allí a “provocar” a nadie poniéndose un traje de baño 
En fin...de lo que fue el campamento de Najayo, hoy, solo quedan los recuerdos plasmados en la memoria de unos cuantos, y en las fotos amarillentas olvidadas en algún viejo álbum guardado. No me quejo de los cambios y mejorías, está bonito…diferente, más que todo. Talvez solo me entró la nostalgia de esos días de diversión transparente y hermandad consagrada, de juegos despreocupados y complacencia sencilla.
El campamento de Najayo cambió. Nosotros también con él. Y es que como diría Neruda en su Poema 20: “Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos”.
Ese fantástico lugar tiene vida, aunque ahora solo viva, en el "Najayo de mis sueños".  Adamaris Tiburcio



Hermoso texto. 
Este pequeño y sencillo post atrajo el interés de cientos (si, cientos) de jóvenes que motivados por los recuerdos vividos en Najayo creamos el grupo de facebook: "Najayo de los mil recuerdos". En este grupo se ha dado lo que hemos llamado las Najayovelas, que no son mas que historias ó aventuras que todos vivimos en este mítico lugar. 
En esa época todos eramos muy jóvenes y adolescentes, por eso es que nos hemos auto-llamado PARIGUAYOS. Hemos adoptado este nombre por la inexperienencia de ese entonces. Y así se llaman las Najayovelas.

En mi caso escribí una titulada: :::UNA PARIGUAYA EN APUROS::::
Y toda esta intro fue para compartirles en un siguiente post compartirles mi NAJAYOVELA.


31 de julio de 2013

¿Estás con la pareja adecuada?

¿Estás con la pareja adecuada? - (Tomado de una publicación de Miz Santos)

Durante un seminario, una mujer preguntó: "¿Cómo puedo saber si estoy con la persona adecuada?"

El autor entonces se dio cuenta de que había un hombre corpulento sentado a su lado por lo que dijo: "Depende. ¿Es tu pareja?" Con toda seriedad, ella respondió "¿Cómo lo sabes?" Voy a responder a esta pregunta porque las posibilidades son buenas de que está pasando en su mente respondió el autor.

Aquí está la respuesta.

Cada relación tiene un ciclo. Al principio, caes perdidamente enamorada. Te anticipas a sus llamadas, quieren estar en contacto, y se gustan sus costumbres. Enamorarse no fue difícil. De hecho, fué una experiencia completamente natural y espontánea. No tuviste que hacer nada. Es por eso que se llama "perdidamente enamorados".

Enamorarse es una experiencia pasiva y espontánea. Pero después de unos meses o años de estar juntos, la euforia del amor se desvanece. Es un ciclo natural de todas las relaciones.

Poco a poco, las llamadas telefónicas se convierten en una molestia (si es que las hay), el contacto no es siempre bienvenido (si es que lo hay), y las costumbres de su cónyuge, en vez de sentir lindo, te vuelven loc@. Los síntomas de esta etapa varía con cada relación, usted notará una gran diferencia entre la etapa inicial cuando estaban enamorados y una fase mucho más aburrida o con actitudes de enojo incluso.

En este punto, usted y/o su pareja pueden estarse preguntando, "¿Estoy con la persona correcta?" Y al reflexionar sobre la euforia del amor que una vez tuvieron, pudieran empezar a desear esta experiencia con alguien más. Aquí es cuando las relaciones truenan.

La clave para tener éxito en una relación no es encontrar a la persona adecuada, sino aprender a amar a la persona encontrada.

La gente culpa a su pareja por su infelicidad y busca fuera lo que le hace falta. Las atenciones extra maritales vienen en todas las formas y tamaños.

La infidelidad es lo más común. Pero a veces la gente se envuelve en el trabajo, en un pasatiempo, en una amistad, televisión en exceso, o sustancias de abuso. Pero la respuesta a este dilema no está fuera de su relación. Se encuentra dentro de él.

No estoy diciendo que no se podría enamorar de alguien más. Si podrías y temporalmente se sentiría mejor. Pero estaríamos en la misma situación unos años más tarde.

Debido a que (escucha con atención a esto):

La clave para tener éxito en la relación no es encontrar a la persona adecuada, sino aprender a amar a la persona que se encontró.

MANTENER el amor no es una experiencia pasiva o espontánea. Usted tiene que trabajar en ello día tras día. Se necesita tiempo, esfuerzo y energía. Y lo más importante, exige SABIDURÍA. Usted tiene que saber Qué hacer para que funcione. No nos equivoquemos al respecto.

El amor no es un misterio. Hay cosas que usted puede hacer (con o sin su pareja), Así como hay leyes físicas del universo (como la gravedad), también hay leyes para las relaciones. Si usted sabe cómo aplicar estas leyes, los resultados son predecibles.

El amor es por lo tanto una "decisión". No es sólo un sentimiento.

Recuerda esto siempre: Dios determina quién entra en tu vida. Depende de ti quien quieres que camine a tu lado, a quien permites que se quede, y a quien quieres dejar ir!

29 de julio de 2013

Bendiciones no esperadas...

NO, no estoy embarazada si eso fue lo que pensaron al leer el titulo de este post... Pero definitivamente Dios nos ha bendecido de una manera que no esperábamos.

Mi esposo labora desde hace 10 años en el poder Judicial, hace ya casi tres años que se graduó de Derecho, carrera que le apasiona pero que a pesar de trabajar en el poder judicial no podía ejercer, en primer lugar porque no se puede/debe  si trabajas para la institución y segundo porque el ejercicio le demanda de tiempo que el horario de trabajo no le permitía.
Hace algún tiempo mi esposo y yo habíamos hablado de el renunciar a su trabajo y dedicarse de lleno al ejercicio del Derecho, esta idea la analizamos y oramos muchas veces, incluso antes de la boda llegamos a considerar la posibilidad.  No niego que sentía cierto temor al cambio, pasaríamos de tener un ingreso fijo a un ingreso que si bien con un cliente que el tuviera nos podría ir bien, por otro lado podían pasar semanas "sin ver a linda" como diríamos en buen dominicano.

Oramos mucho y llegado el momento tomamos la decisión. En ese momento el tenia 6 casos de clientes buenos que le requerían atención y tiempo y que al final de los mismos; aunque requeriría tiempo, nos traerían un buen ingreso.

Recuerdo ese lunes, estuve ansiosa y otro tanto distraída, estaba confiada en Dios pero esa parte humana que no deja de pensar en que pasará. Al final de la tarde mi esposo me dijo que ya había entregado la carta de renuncia, sus compañeros no estaban contentos de verlo irse y le habían pedido que se quedara. Le pregunte: ¿Como te sientes? Su respuesta: FELIZ. Allí entendí que no tenia que tener miedo, si el estaba feliz lo demás vendría por añadidura. 
Cuando Dios guía nuestro caminar siempre sentiremos paz y felicidad, la inquietud y la inseguridad solo reina en corazones que no confían, y eso era lo que me estaba pasando a mi.

Y así fue, al día siguiente sin estar esperándolo, aparentemente 'de la nada', pero confiados en que solo Dios puede hacer este tipo de MILAGROS para su honra y gloria, mi esposo recibió una llamada de uno de los mejores bufetes de Abogados, pidiéndole que pasara por sus oficinas, el fue en la mañana y en la tarde lo llamaron para decirle que estaba contratado y con una oferta que definitivamente fue un SI inmediato. 

Que maravilloso es nuestro DIOS!!!!

Dios ha estado a nuestro lado y su cuidado y bendición nos han cobijado en su amor.

Salmo: 27:14 Aguarda a Adonai; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a tu Adonai.

Siempre estoy esperando lo mejor de ti ♥

Rumbo a los tres meses de casados y siento como el tiempo ha transcurrido tan rápido. Todavía recuerdo los días previos a la boda, como anhelábamos que llegara el día, como lo disfrutamos, lo bien que la pasamos en la boda y la luna de miel.

Ya hoy casi tres meses después puedo decir que me siento enormemente feliz de ser la Señora de Cuevas, si bien es cierto que no todo es color de rosa, puedo decir que por mucho han sido mas los momentos buenos que los segundos malos, y se podría resumir en esta frase nuestro estilo de matrimonio: "Siempre estoy esperando lo mejor de ti, porque eso me hace exigirme dar lo máximo y mejor de mi para que nuestra tanque emocional este siempre rebosante de ese amor que cultivo solo para ti."

Feliz y bendecida ♥


19 de julio de 2013

“Nunca será tu trabajo mantenerlo interesado”: Carta de padre a hija

Leyendo articulos en una pagina que regularmente sigo, encontre esta hermosisima y emotiva carta de un padre a su hija, motivado por todo lo que hoy se habla de que es responsabilidad de las mujeres mantener el interés de sus parejas hacia ellas y eviten ser abandonadas o engañadas. 

El autor de la misiva es Kelly M. Flanagan, un psicólogo clínico estadounidense que dedicó estas líneas en abril pasado a su pequeña, a quien llama “Cutie Pie”, pero también a su esposa.
Además, señala que extiende sus palabras a “cada mujer adulta que he conocido dentro y fuera de mi oficina de terapia. Mujeres que nunca han conocido la voz de un papá”, además de “la generación de niños que se convertirán en hombres y que necesitan que les recuerde lo que es realmente importante”.
A continuación, el emotivo escrito titulado “Una carta de un papá a su pequeña hija (sobre su futuro esposo)”.

Querida Cutie-Pie
Recientemente, tu madre y yo estábamos buscando algo en Google. A la mitad de escribir la pregunta, Google nos mostró una lista con las búsquedas más populares en el mundo. La búsqueda más popular en la lista era ‘Cómo mantenerlo interesado’.
Me sorprendió. Revisé varios artículos de la incontable cantidad que aparecieron acerca de cómo ser sexy y sexual, cuándo llevarle una cerveza en vez de un sándwich y las formas de hacerlo sentir más inteligente y superior.
Me enfurecí.
Pequeña, esto no es, nunca ha sido y nunca será tu trabajo -’mantenerlo interesado’.
Pequeña, tu única tarea es saber muy dentro de tu alma –en ese lugar inquebrantable que no se transforma por el rechazo, la pérdida o el ego- que tú eres digna de interés. (Si puedes recordar que todos también son dignos de interés, estarás por ganar la batalla de tu vida. Pero esa es otra carta para otro día.)
Si puedes estar segura de que vales en este sentido, serás atractiva en la manera más importante del mundo: atraerás a un chico que sea digno de tu interés y que también querrá pasar su vida invirtiendo todo su interés en ti.
Pequeña, quiero decirte algo acerca del hombre que no necesita que lo mantengan interesado, porque él sabe que tú eres interesante:
No me importa que ponga los codos en la mesa –siempre y cuando él ponga sus ojos en la manera en que tu nariz se frunce cuando sonríes. Y que luego no puede dejar de ver.
No me importa si no puede jugar golf conmigo –siempre y cuando él pueda jugar con los hijos que le des y disfrute todas las formas gloriosas y frustrantes en las que se parecen tanto a ti.
No me importa que no persiga el dinero –siempre y cuando él persiga su corazón y siempre lo lleve de vuelta a ti.
No me importa si es fuerte –siempre y cuando él te dé espacio para ejercitar la fuerza que hay en tu corazón.
No me podría importar menos si vota –siempre y cuando se levante cada mañana y te elija un lugar de honor en tu casa y un lugar para venerarte en su corazón.
No me importa el color de su piel –siempre y cuando él pinte el lienzo de sus vidas con pinceladas de paciencia, sacrificio, vulnerabilidad y ternura.
No me importa si fue educado en esta religión o en otra o en ninguna –siempre y cuando haya sido educado para valorar lo sagrado y para saber que cada momento de la vida y cada momento que pase contigo es algo profundamente sagrado.
Al final pequeña, si te topas con un hombre como ese y parece que él y yo no tenemos nada en común, en realidad tendremos en común lo más importante:
Tú.
Porque al final, pequeña, la única cosa que debes hacer para ‘mantenerlo interesado’ es ser tú misma.
Tu hombre eternamente interesado
Papá