11 de diciembre de 2013

Refinada como el oro

Para que sometida a prueba vuestra FE, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, Gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo”. 1Pedro 1:7

La purificación del oro se hace a través del fuego, se funde en horno para ser derretido a altas temperaturas, toma forma a través de golpes y esto hace que el oro llegue a ser hermoso, resplandeciente y adquiera gran valor.

Alguna vez has pasado por un horno de dolor, de aflicción, de pruebas, y es justamente en ese horno donde como los jóvenes hebreos nos encontramos con Dios, nuestro corazón se abre para escuchar su voz y nos aferramos a él con fé.

Puede que hoy Dios esté haciendo una obra especial en tu vida, refinandote como el oro. El proceso es doloroso porque incluye quitar cosas y personas a las que te has aferrado, pero Dios no te abandonará y al igual que el oro no excede nunca de la temperatura, Dios jamas permitirá que estes en el horno de la afliccion mucho mas tiempo.


Confía que al final podrás declarar con gozo que lo más valioso que te queda es el tesoro de la fé.

Mayeli Rodriguez

No hay comentarios: