27 de agosto de 2013

NAJAYO DE LOS MIL RECUERDOS

Hace algunas semanas mi hermosa amiga Adamaris Tiburcio le dió por lanzar una fotografía con un texto que hacia remembransa a un Campamento llamado Najayo. Este campamento de jóvenes fue durante muchos años lo que hoy llamamos "el lugar de las grandes historias" porque allí vivimos y compartimos muchos gratos momentos. Este campamento fue remodelado (o destruido y lo volvieron a hacer; como quieran decirle) y es por esto que mi Ada hermosa se sintió atraida a escribir esto:

Había pasado mucho tiempo desde la última vez que estuve allí... Recuerdo como se veía el viejo campamento quizás tan bien como lo recuerdas tú. Pienso en la vista de un mar azul profundo que pintaba con encanto los ojos de todos y que nos daba la bienvenida con su brisa de sal. Al sentirlo, te dabas cuenta que estabas en “Najayo”… Con su campo abierto y sus árboles perimetrales. Con escasos banquitos rústicos de cemento, con su enorme capilla sin paredes y su peculiar campana. Con sus casetas pobladas de rígidas camas de palo. Recuerdo bañarme y lavarme los dientes con el agua más salobre que he probado. Pienso en el comedor y sus mesas de banquetas compartidas, albergando la calidez de sentarnos uno pegadito al otro. Era algo así como un lugar mágico, no por ser exuberante en belleza o bien cuidado, más bien porque de alguna manera convertía cualquier evento en un suceso memorable para el recuerdo. 
No ibas al campamento de Najayo a estar cómodo o descansar relajado. Ibas a vivir experiencias, a reír, a llorar, a declarar tu amor en una serenata, a hacer comedias y sociales inolvidables, a comer el mismo menú de cada campamento, a acostarte tarde o amanecer jugando, cantando y conversando entre risas.
A la hora de dormir, siempre alguien se caía de la cama, pero nunca descubríamos quien era porque se subía al colchón tan rápido que siempre le ganaba a la velocidad de la luz!
Siempre me tocaba compartir la habitación con una señora de un carácter no más rígido que su expresión facial y que vivía sermoneando a todos hasta por respirar. La misma doña que se quejaba de las risitas incontrolables y el cuchicheo que se generaba de manera automática al apagarse las luces de la caseta, y que se bañaba en la playa en faldas anchas, dique porque ella no había ido allí a “provocar” a nadie poniéndose un traje de baño 
En fin...de lo que fue el campamento de Najayo, hoy, solo quedan los recuerdos plasmados en la memoria de unos cuantos, y en las fotos amarillentas olvidadas en algún viejo álbum guardado. No me quejo de los cambios y mejorías, está bonito…diferente, más que todo. Talvez solo me entró la nostalgia de esos días de diversión transparente y hermandad consagrada, de juegos despreocupados y complacencia sencilla.
El campamento de Najayo cambió. Nosotros también con él. Y es que como diría Neruda en su Poema 20: “Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos”.
Ese fantástico lugar tiene vida, aunque ahora solo viva, en el "Najayo de mis sueños".  Adamaris Tiburcio



Hermoso texto. 
Este pequeño y sencillo post atrajo el interés de cientos (si, cientos) de jóvenes que motivados por los recuerdos vividos en Najayo creamos el grupo de facebook: "Najayo de los mil recuerdos". En este grupo se ha dado lo que hemos llamado las Najayovelas, que no son mas que historias ó aventuras que todos vivimos en este mítico lugar. 
En esa época todos eramos muy jóvenes y adolescentes, por eso es que nos hemos auto-llamado PARIGUAYOS. Hemos adoptado este nombre por la inexperienencia de ese entonces. Y así se llaman las Najayovelas.

En mi caso escribí una titulada: :::UNA PARIGUAYA EN APUROS::::
Y toda esta intro fue para compartirles en un siguiente post compartirles mi NAJAYOVELA.


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