Me encantan las mariposas y ese encanto ha hecho que investigue sobre ellas, hace algún tiempo descubrí algo que me dejo pensando en lo aplicable que es para nuestras vidas. Antes de convertirse en Mariposa ella es apenas una oruga que se envuelve en un capullo y para salir de allí debe hacer grandes esfuerzos para atravesar un agujero donde a duras penas empujando para salir puede salir a volar, mientras la oruga hace este esfuerzo los jugos vitales se van distribuyendo y extendiendo por las partes del cuerpo que requerían fortaleza para volar. Solo al pasar el agujero con ese esfuerzo las alas recibieran la sustancia necesaria.
Que lección de vida! Cuantas veces en nuestra vida requerimos de dificultades para renacer más fuertes, de no ser así lo más probable es que nos hubiésemos quedados débiles y no llegáramos a volar.
Una vez leí:
Yo pedí fuerza..
Y Dios me dió la dificultades para hacerme fuerte.
Yo pedí sabiduría y Dios me dio problemas por resolver
Yo pedí prosperidad y Dios me dió inteligencia y músculos para trabajar
Yo pedí coraje...
Y Dios me dio obstáculos para superar
Yo pedí amor...
Y Dios me dió personas con problemas a quienes ayudar
Yo pedí favores...
Y Dios me dio oportunidades
Yo no recibí nada de lo que pedí...
Pero he recibido todo lo que necesitaba.
Seamos oruga, con la confianza que al terminar nuestro proceso de transformación seremos la Mariposa más fuerte y hermosa del jardín.♥
1 comentario:
Siga publicando 1 .. estare muy pendiente!!
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