26 de junio de 2013

Agitando las alas

Tengo varios días que una idea me revolotea la cabeza; la famosa ZONA DE CONFORT. Allí me encuentro desde hace algún tiempo, en la misma iglesia, sector y casa, el mismo trabajo  los mismos amigos, porque es donde me conocen, se que esperar, donde ir, que cosas hacer si pasa algo, me pregunte entonces ¿Porqué salir de allí? Mi respuesta llego rápido, no la busque ni la espere, solo recibí un correo que entre otras cosas decía esto:

"Los humanos somos seres de costumbres dentro de nuestra zona de confort, tenemos una vida rutinaria, nos levantamos a la misma hora, desayunamos lo mismo, vamos al trabajo o a la escuela por el mismo camino, hablamos con la misma gente, saludamos de la misma manera, etc.
Así estamos cómodos y no nos damos cuenta que hay otras cosas porque no las experimentamos y así postergamos nuestra superación personal y por tanto nuestro éxito. Tu zona de confort es el conjunto de hábitos  creencias, acciones y modelos de comportamiento a los que estás acostumbrado y que, al salirte de la misma te provoca incomodidad, nerviosismo, miedo." 
Salir de la zona de confort es importante puesto que nos permite experimentar situaciones nuevas que nos van a permitir desarrollarnos y crecer en distintos ámbitos de nuestra vida: personal, social, económico, espiritual, etc.



Pues en definitiva en esas estoy, evaluando mis opciones y decidida a salir de aquí, agitando las alas porque me espera un largo vuelo, no sé que me espera, ni cuando llegara el momento de alzar el vuelo, me estoy preparando para eso, sé que no será fácil en principio enfrentar lo desconocido pero segura estoy que Jesús a mi lado esta.

No hay comentarios: