Mi esposo probablemente no sea lo que yo esperaba, sin embargo puedo decir que definitivamente es lo que necesitaba. Ese príncipe azul puede que no exista para ti, pero puedes elegir tener a uno de todos los colores:
Blanco: Cuando necesites paz.
Amarillo: Cuando necesites inyectarle chispa a tu día
Verde: Si te hace falta un poco de equilibrio
Rojo: Para ponerle pasión a la vida
Azul: si que también sea azul, para que nunca falte la armonía.
Puede que quien llegue no sea el ideal ni perfecto, talves no sea un príncipe pero que te trate como una princesa, que tenga valores, que te ame por quien eres, y por sobre todas las cosas que tenga temor de Dios la palabra no se equivoca cuando dice que lo demás vendrá por añadidura.
No hay comentarios:
Publicar un comentario